En el deporte, la lógica no siempre impera y David a veces derriba a Goliat. El Palau d’Esports de Alzira fue testigo este fin de semana de la gran sorpresa de la 17ª jornada de la Primera División. El Family Cash Alzira F.S., inmerso en la agónica pelea por eludir el descenso, se vistió de gigante para doblegar por 3-2 nada menos que al Jimbee Cartagena Costa Cálida, vigente campeón de Liga y reciente ganador de la Supercopa de España. Un triunfo de prestigio que sirve de inyección de adrenalina pura para los valencianos justo antes del parón competitivo.
La victoria tiene una lectura clasificatoria vital. Con estos tres puntos, el cuadro alcireño suma 11 unidades, manteniéndose en la 15ª posición, pero recortando drásticamente la distancia con la zona de salvación. El objetivo, marcado por el C.A. Osasuna Magna (16 puntos), se sitúa ahora a solo cinco puntos, una distancia que permite soñar con la permanencia a falta de trece jornadas. Por su parte, el Jimbee Cartagena se queda estancado en la quinta plaza con 28 puntos, viendo frenada su persecución a la cabeza de la tabla.
Descaro ante la jerarquía
El guion del partido parecía escrito de antemano, con un campeón obligado a ganar y un colista (o penúltimo) destinado a sufrir. Sin embargo, el Family Cash Alzira saltó a la pista sin complejos, dispuesto a borrar la mala imagen del reciente derbi autonómico. Lejos de amilanarse, los locales plantearon un partido de tú a tú que sorprendió a los de Duda.
La primera mitad fue un ejercicio de eficacia local. Rubi y Lechero fueron los encargados de perforar la meta cartagenera, poniendo en ventaja a los suyos y desatando la locura en la grada. Aunque la calidad individual del internacional Miguel Ángel Mellado permitió a los visitantes recortar distancias, el marcador al descanso reflejaba un sorprendente 2-1. El Alzira se marchaba a vestuarios con la sensación de que la gesta era posible, habiendo competido de igual a igual ante uno de los transatlánticos de la categoría.
Resistencia y sufrimiento hasta el final
Se esperaba un vendaval del Jimbee en la reanudación para restablecer el orden natural, pero el destino tenía reservado otro giro de guion. A los pocos minutos del inicio del segundo acto, la fortuna sonrió a los valencianos: una acción desafortunada de Darío Gil terminó con el balón en su propia portería, subiendo el 3-1 al electrónico. El Palau rugía; la ventaja era de dos goles.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un ejercicio de supervivencia. El Jimbee Cartagena volcó todo su arsenal ofensivo sobre la portería local. Osamanmusa, con su potencia habitual, logró recortar distancias poniendo el 3-2 cuando aún restaban 11 minutos por disputarse. Un mundo en fútbol sala.
Sin embargo, el Family Cash Alzira no se descompuso. El equipo de Braulio Correal supo sufrir, cerrar espacios y aguantar el asedio de un campeón herido. Con una defensa numantina y el aliento de una afición entregada que creó una atmósfera de "final", los locales neutralizaron cada acometida visitante, incluida una ocasión de infarto en los últimos segundos que pudo cambiar el signo del encuentro.
La valoración del arquitecto de la victoria
Tras el pitido final y la lógica celebración sobre el parqué, el técnico Braulio Correal compareció ante los medios con la satisfacción del deber cumplido, pero manteniendo los pies en el suelo. "Hemos hecho un buen partido, aunque lógicamente, hemos tenido algo de suerte en esos momentos claves en los que ellos han tenido intervalos de pases muy claros", reconoció el entrenador con honestidad profesional.
Correal puso el foco en el trabajo colectivo por encima de las individualidades: "En el cómputo global, nuestro equipo ha trabajado muy bien el encuentro. Estoy contento por los jugadores, por la dedicación y la perseverancia que muestran en el día a día a pesar de nuestra situación en la clasificación".
El preparador valenciano subrayó la importancia psicológica de estos tres puntos: "Esto nos tiene que servir como una inyección de moral, nos vamos al parón con buen sabor de boca". Asimismo, calificó la tarde como "histórica" no solo por el resultado, sino por la comunión con la grada: "La victoria es de todos, del equipo, del club y del aficionado. Ahora toca trabajar para mejorar y potenciar lo bueno. Con trabajo y un poquito de suerte, se puede ganar a grandes equipos".
El Family Cash Alzira cierra así el primer tramo del año 2026 con una sonrisa y un mensaje claro para el resto de la liga: la lucha por la salvación está más viva que nunca.
+ Última Hora
Entre la cancha y la pantalla: explorando similitudes entre el futsal y los juegos de Spinanga
A primera vista, el futsal y los juegos de casino en línea pueden parecer universos completamente di...
+ Noticias
Dura derrota del FS Vicente & Matanza Cuéllar en Arévalo
Dura derrota del FS Vicente & Matanza Cuéllar en Arévalo, en un partido en el que fue mejor pero, la...
El CD Virgili Cádiz alcanza el liderato del Grupo 5 tras vencer al Crevillent Futsal
El CD Virgili Cádiz firmó una victoria de mucho mérito ante el Crevillent Futsal por 6 a 2 en un par...
El juego de cinco priva de una victoria al Entreparéntesis Enertel FS Talavera en Móstoles
Los de Álvaro Fernández vieron cómo se les escapaban dos puntos en su duelo frente al Athletic Club...
El MRB Móstoles tumba al Ceutí en un duelo táctico y de alto voltaje (2-0)
El Pabellón Eva Manguán vibró este domingo con un encuentro de quilates. El MRB F.S. Móstoles sumó t...
Mazazo durísimo para el Salesianos Puertollano
Nueva derrota del Salesianos Puertollano que continúa con su odisea de cara a puerta. Las de Óscar H...
Garoé Padilla renueva con el Iberia Toscal y fija el objetivo: «Dar el salto definitivo por el título y el ascenso»
El Tenerife Iberia Toscal se asegura la continuidad de una de sus piezas más consolidadas. Garoé Pad...